En un ataque de consumismo Carlos y yo nos hemos ido al Rastro otra vez.
Ya sabéis, un montón de gente, miles de ojos puestos en el bolso, cerebro avizor (ya no sólo ojos, sino todo tú has de estar pendiente por si acaso…) y muchas cosas para ver y comprar.
Al final, me he quedado con:
- unos pendientes de aro enormes (de broma decían que les faltaba el loro) por 1 €.
- un broche MUY chulo de una chica que dibuja y hace camisetas, pero era muy caro todo lo de su puesto así que no le volveré a comprar nada.
- un anillo de plata para el dedo pulgar por 5€
- un monedero monísimo!
- un perfume para Natxo por 10€ (vete tú a saber de dónde los habrían sacado porque eran originales –en serio- y el que le he comprado a Natxo vale $80!!!)

Madrid. Día 31
Madrid. Día 30
Hoy he quedado con mis chicos y con Claudia (la novia de Isma y compañera de clase) y Paula (amiga de Claudia y compañera de clase, también), que han venido a pasar el fin de semana (bueno, Claudia a quedarse porque el lunes empieza las prácticas).
Hemos ido a Toledo. Así que hemos salido de la Estación Sur que es la parada “Méndez Álvaro” y en 1 hora y pico nos hemos plantado allí.
El calor ha sido bárbaro y, además, la ciudad, al estar encima de un monte, es toda de subida (y diréis: “y de bajada”, sí claro, pero luego esa bajada hay que subirla de nuevo…). Imaginaos si hay desnivel que para subir al centro hay unas escaleras mecánicas de varios tramos.
Bueno, como no quiero extenderme mucho en las explicaciones diré, más o menos, qué hemos visitado.
Primero hemos ido en busca del Alcázar, que era lo que más cerca nos pillaba pero estaba cerrado. Hemos ido paseando por el centro histórico hasta dar con la Catedral… Allí nos hemos topado con unos manifestantes que gritaban: “Ea, ea, ea, el arte se cabrea”, porque el gobierno autonómico quiere quitar las asignaturas de música y plástica. Han leído unas líneas en la plaza de la Catedral y luego han hecho un “manteo” simbólico a un muñeco de trapo. Era bastante original.
Hemos recorrido las callejuelas encontrándonos (queriendo) con el Museo del Greco y con la Posada de la Hermandad. Mención a parte merece el adoquinado maldito de Toledo en el que te puedes abrir el tobillo en cualquier momento (y si te descuidas hasta la cabeza). Por el camino había muchas tiendas de souvenirs donde vendían espadas toledanas, escudos, armaduras… y katanas ¿? ¬_¬ en fin…
A mediodía Carlos se ha dedicado a hacerle una sesión de fotos a mi uña partida, vista la inminente caída de la misma…
Por la tarde, después de comer un bocata muy rico y que han tardado mil años en hacer, hemos ido a la Sinagoga del Tránsito. Realmente hemos entrado porque era gratuito, porque se paga hasta por respirar. Luego hemos bajado por un caminito al Tajo y, cuando nos hemos cansado, nos hemos ido para casa.
Como el trayecto en bus ha sido un poco pesado lo he aprovechado para jugar al Tetris DS y he hecho mi record personal: 5.296.292 puntos, en el nivel 206!!! 206!! No puedo decir el número de líneas que he hecho porque al llegar a 999 deja de contar. Y podía haber llegado a más, pero es que veía tetriminos por todas partes y estaba cansadísima.
Al final del día, tal y como hemos vaticinado, la uña se ha separado de mi dedo dejándome un rodal rosita muy mono. ¡¡VIVA!! ¡¡Sólo ha tardado un mes en caerse!!
La Catedral
Posada de la Hermandad
Sinagoga del Tránsito
Toledo
¡¡¡Mi uña!!!
¡Tetris!

